El concepto
de energías no renovables se refiere a todas las fuentes de cantidad limitada
que se encuentran en la naturaleza y cuyo uso continuo, por lo tanto, implica
su exterminación sin posibilidad de renovación. El actual modelo energético,
iniciado hace alrededor de dos siglos, es inseguro al estar basado en ellas,
pues de acuerdo al sitio web Construmática.com, constan del 80 % de la energía
mundial.
Desde el siglo XX, las distintas actividades humanas han incrementado
la demanda de energía y esta necesidad continúa creciendo en el presente. En el
pasado, las abundantes fuentes de combustibles fósiles generaron la creencia
entre las personas de que este era un recurso infinito, pero hoy se sabe que
son agotables. Sus reservas se están reduciendo cada vez más aceleradamente y
con el aumento de la población del planeta y por lo tanto del calentamiento
global, muchos consideran que seguir usándolos es insostenible y riesgoso.
Además, su costo económico es cada vez mayor, así como la dificultad, los
recursos y el trabajo necesario para extraerlos, por lo que esta comodidad está
excluyendo a las clases económicas más bajas. Si el consumo per cápita de
energía sigue aumentando al ritmo actual, dentro de veinte años se habrá
incrementado en un 30% (Pasquevich, s.f). Prueba de esto es el hecho de que en
la mayoría de los países de América Latina y el Caribe el consumo residencial
de energía por habitante ha crecido en la mayor parte de los países, lo cual, a
pesar de que es un indicador de mejora en la calidad de vida, refleja que todos
seremos afectados por la problemática. Como consecuencia, a partir de los años
ochenta del siglo XX se empezó a hablar y explorar sobre la posibilidad de
formas alternativas, que fueran renovables y más ecológicas, para producir
energía.
Estas opciones, como lo son la energía solar, eólica, geotérmica, hidráulica y el biogás, permiten generar energía sin agotar las fuentes naturales y aprovechando recursos que se reutilizan como parte de un ciclo, como lo son el aire, el agua y la luz solar. En otras palabras, dichos elementos no se extraen del medio ambiente sino que su dinámica natural (por ejemplo las corrientes del mar, de los ríos y del viento) se aprovecha temporalmente para movilizar aparatos como turbinas que generan electricidad, y, posteriormente, continúan de forma normal el resto de su transición.
No obstante, a pesar de ser métodos ecológicos, es inevitable que impacten de alguna forma el medio ambiente, pues en ocasiones requieren de la tala de árboles o de la interrupción de algún cauce, además de que los materiales que se requieren para construir los aparatos provienen del medio ambiente (minerales, cemento, etc.), pero debido a que sus consecuencias negativas son menores, estos sistemas son preferibles en comparación a las energías no renovables descritas en esta página. Como resultado, muchas naciones de Europa y también los Estados Unidos, que carecen o presentan pocos yacimientos de combustibles fósiles, con la ventaja de que son potencias han logrado invertir en la búsqueda de fuentes alternativas de energía.
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| Aquí apreciamos una planta de energía nuclear (no renovable). |
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| Extracción de hidrocarburos marítima. Estos han aumentado bastante su costo en los últimos años. |
Estas opciones, como lo son la energía solar, eólica, geotérmica, hidráulica y el biogás, permiten generar energía sin agotar las fuentes naturales y aprovechando recursos que se reutilizan como parte de un ciclo, como lo son el aire, el agua y la luz solar. En otras palabras, dichos elementos no se extraen del medio ambiente sino que su dinámica natural (por ejemplo las corrientes del mar, de los ríos y del viento) se aprovecha temporalmente para movilizar aparatos como turbinas que generan electricidad, y, posteriormente, continúan de forma normal el resto de su transición.
No obstante, a pesar de ser métodos ecológicos, es inevitable que impacten de alguna forma el medio ambiente, pues en ocasiones requieren de la tala de árboles o de la interrupción de algún cauce, además de que los materiales que se requieren para construir los aparatos provienen del medio ambiente (minerales, cemento, etc.), pero debido a que sus consecuencias negativas son menores, estos sistemas son preferibles en comparación a las energías no renovables descritas en esta página. Como resultado, muchas naciones de Europa y también los Estados Unidos, que carecen o presentan pocos yacimientos de combustibles fósiles, con la ventaja de que son potencias han logrado invertir en la búsqueda de fuentes alternativas de energía.
Referencias:
Construmática
(s.f) Energías no renovables. Recuperado de: http://www.construmatica.com/construpedia/Energ%C3%ADas_No_Renovables
Pichs, R.
(2006) Tendencias energéticas mundiales: implicaciones sociales y ambientales.
Recuperado de:http://www.cubasolar.cu/biblioteca/Ecosolar/Ecosolar20/HTML/articulo01.htm
Pasquevich,
D.M. (s.f) La creciente demanda mundial de energía frente a los riesgos
ambientales. Recuperado de: http://aargentinapciencias.org/2/index.php/grandes-temas-ambientales/energia-y-ambiente/161-la-creciente-demanda-mundial-de-energia-frente-a-los-riesgos-ambientales
Boix y
Morer (s.f) Fuentes de energía no renovable. Recuperado de: http://www.rinconeducativo.org/es/recursos-educativos/fuentes-de-energia-no-renovables
Anónimo
(s.f) Redes energía solar. Recuperado de: http://www.portalsolar.com/




